Susurros

Porque a veces necesitamos hablar y no callar

domingo, 4 de septiembre de 2011

Sentimientos

 Nunca he sido lo que se dice una persona sentimental, mi propia madre me ha acusado varias veces de poco cariñoso. Cuando tengo que llorar, no lloro, cuando tengo que enfadarme, no me enfado. Supongo que seré raro. En ocasiones he tenido que fingir lo que siento, dar una mentira en lugar de mostrar lo que realmente me ocurre.
 Lo que nadie sabe es que si de verdad muestro mis sentimientos, si dejo que me dominen, me convertiría en lo opuesto de lo que soy. He creado una imagen de mi, no una mentira, si no una realidad, pero que se tambalea. Si hiciese lo que de verdad siento, me pasaría el día llorando. Porque no es fácil sobrellevar los mazazos que te da la vida. No es fácil mirar a tu padre, ese ser al que siempre has adorado, y comprender que le ha hecho daño a tu madre, más que ninguna otra persona en el mundo. No es fácil echar la vista atrás y recordar su comportamiento, las mentiras, cómo la trataba, cómo te trataba. Tantos sueños tirados a la basura porque él prefería echar la siesta que llevarte al parque con tus amigos. Tantas horas delante de una pantalla porque así él tenía el día libre.
 Si de verdad me dejara llevar, lloraría, me enfadaría, les gritaría a todos los que me rodean que me dejasen en paz, que se metan en sus asuntos. Porque lo que yo siento en realidad es que no puedo confiar en nadie, todo el mundo va a hacerme daño, ya lo he comprobado.
 Y cuando le miro a él, ese odio y esa adoración pelean, a cada segundo, a cada instante. Es difícil asumir que odias a tu padre, y que a la vez no puedes odiarlo. Cuando alguien a quién quieres hace daño a otra persona que quieres, no sabes qué hacer, qué sentir. Es mejor dejarlo pasar, que el agua fluya y se vaya al mar.
 Porque no soy así, no quiero ser así. Es mejor ser fuerte, que pasarse la vida llorando. No pienso entrar al juego. Los sentimientos son innecesarios, pueden reprimirse, ahora lo sé. Pero esto tiene un problema. Reprimir los sentimientos negativos tiene el mismo efecto sobre los positivos. Amor, cariño, felicidad, van ligados a esa negación. Y si dejo que afloren, sus compañeros me ahogan, me hunden en esa espiral de lagrimas de la que llevo casi año y medio escapando, contra la que he luchado tanto. ¿Qué debería hacer? ¿Qué puedo hacer, si lo mejor que tengo, lo mejor que puedo sentir, despierta lo que peor me hace sentir?


No hay comentarios:

Publicar un comentario