Pulsas el botón, y lees el mensaje. En ese momento, cuando más la necesitas, no puede estar. Ese fin de semana no estará. y sientes que ya vuelves a la rutina. Podrías ir antes, sorprenderla delante de su casa, llamarla una mañana y darle una alegría. Pero no puedes. Porque tienes cosas que hacer, obligaciones con otras personas. No puedes abandonar a los tuyos, sabes que te necesitan. ¿Y qué hay de ti? ¿Uno no necesita a alguien?
Toda la vida siendo el niño bueno, cumpliendo con lo que se esperaba, resistiendo los golpes y las prohibiciones, los lloriqueos de uno y la flojera del otro. Cuidar de ti, de tu hermano. Y cuando por fin vas a tener libertad, no puedes cogerla. Es tu momento, y no puedes aprovecharlo. Si te vas antes, les haces daño. Si te vas más tarde, no la tienes a ella. Y la necesitas. Son caminos opuestos. Necesitas los dos, pero nunca podrás optar por los dos. Jodido karma.
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